Total: 50
Horas Teóricas: 45
Horas Prácticas: 5
Los alumnos que cursen esta acción formativa deberán tener una experiencia laboral de al menos un año en el ámbito de campo y/o almacén para poder demostrar conocimiento sobre las actividades a llevar a cabo.
Los protocolos BRC e IFS son normas de calidad y seguridad alimentaria publicadas por grupos de distribución alimentaria. Cualquier empresa que quiera suministrar sus productos de alimentación a dichos distribuidores tienen que cumplir estas normas.Los distribuidores exigen que una tercera parte independiente apruebe el sistema de calidad y seguridad alimentaria de sus proveedores.
Las principales ventajas son:
-Acceso a los mercados de la alimentación del Reino Unido, Alemania e Italia.
-Relacioens más sólidas con los distribuidores.
-Mayor transparencia.
-Mayor confianza para los consumidores.
-Producción racional.
-Minimización de los principales riesgos alimentarios.
-Control eficaz de los procesos internos y minimización del riesgo de error.
-Demuestra que se tiene un enfoque activo de la seguridad alimentaria.
Los protocolos BRC e IFS se dirigen a los proveedores de los principales distribuidores alimentarios. Su objetivo es el mismo, pero usando distintos medios para alcanzarlo. La base de cada auditoria es muy parecida, aunque los criterios que siguen y sus niveles son distintos. Para IFS existe un sistema de clasificación y puntuación que no tiene BRC. Estas similitudes permiten que una tercera parte realice auditorias combinadas. Sin embargo, los informes correspondientes son tan distintos que no se ahorra tiempo alguno al elaborar informes de ambas normas. Entre un 15% y un 20% de las diferencias entre ambas se debe a cuestiones culturales. Por ejemplo, BRC permite certificar a un proveedor con una disconformidad importante, siempre y cuando dicho proveedor aporte pruebas objetivas de que ha subsanando tal disconformidad en el plazo de 28 días. En cambio IFS en ningún caso permite la certificación si existe algún tipo de disconformidad.
La estructura del curso permite realizar un planteamiento inicial teórico sobre la materia y, posteriormente, emplear una metodología activa y participativa a través de ejercicios prácticos en cada módulo. Durante el transcurso de la acción formativa, los/as tutores del curso, también realizarán actividades que potencien el desarrollo de las competencias profesionales necesarias para el desempeño de distintas actividades profesionales.
Con este fin, el objetivo de la metodología es que el alumnado pueda acceder a una formación de calidad, eliminando las barreras del tiempo y el espacio. Para ello, se tendrán en cuenta los siguientes puntos:
La parte práctica de la acción formativa
Como hemos remarcado desde el principio, la parte práctica en el aprendizaje es fundamental para un buen desarrollo de la acción formativa y para obtener unos resultados satisfactorios. Por todo esto, queremos desarrollar la parte práctica de tal forma que nos asegure que se completa, de forma óptima, la formación.
Las condiciones de realización de las prácticas, los contenidos y el aseguramiento de que se cumplen los objetivos de las mismas son los puntos clave para el buen desarrollo de dichas prácticas. Estos puntos clave van a ser controlados y supervisados de la siguiente forma:
El equipo de tutores realizará el diseño de actividades prácticas que serán supervisadas:
Las evaluaciones se dividirán en tres etapas:
Evaluación inicial: esta evaluación se realiza al comienzo del curso. Consiste en la recogida de datos en la situación de partida. Es imprescindible para detectar posibles reajustes o replanteamiento de los objetivos que se pueden y deben conseguir y también para valorar si al final del proceso, los resultados serán satisfactorios o insatisfactorios.
Evaluación procesual: Esta consiste en la valoración a través de la recogida continua y sistemática de datos del funcionamiento del grupo, del proceso de aprendizaje de un alumno/a, etc. a lo largo del periodo de tiempo fijado para la consecución de los objetivos de la acción formativa. La evaluación procesual es de gran importancia dentro del proceso de evaluación, porque permite tomar decisiones de mejora sobre la marcha. El feedback también es un proceso especialmente importante en la enseñanza online, puesto que es el medio que tiene el estudiante de tener conciencia del proceso formativo que está siguiendo.
Evaluación final: Esta consiste en la recogida y valoración de los datos al finalizar el periodo de tiempo previsto para la realización del curso y la consecución de los objetivos.
Según la etapa de evaluación se usarán distintas técnicas:
Las herramientas de evaluación a utilizar en esta fase serán:
Una vez realizada la actividad:
Herramientas automáticas para controlar la participación del alumnado. El curso online realizado con la plataforma de formación cuenta con herramientas que permiten hacer un seguimiento automático de las conexiones y participación diaria de los alumnos/as. También permite comprobar qué alumnos/as han entrado en el aula cada día.
Software: solo se precisa tener un navegador web (internet explorer,firefox,chrome, etc…) y una conexión a internet.
Hardware: ordenador fijo o portátil.